Enfermedades dentales más frecuentes

Sabemos que existen muchas y muy diferentes enfermedades dentales, ¿pero sabemos cuáles son las más comunes?

Para nosotros estas son las tres más comunes:

CARIES:

Sin duda la más común de todas, que tiene su inicio cuando el esmalte y los tejidos de los dientes comienzan a deteriorarse y romperse.

¿Por qué se produce? Pues suele ser por una combinación de varios factores, aparición de bacterias en la boca, mala alimentación (exceso de azúcares) y deficiente higiene oral (cepillado incorrecto y menos frecuente de lo necesario).

Los principales síntomas para reconocerla son dolor en los dientes y muelas, que además suele aparecer de repente, sin motivo aparente, y sensibilidad dental al comer ciertos alimentos.

El tratamiento a aplicar varía según la gravedad de la caries, en los casos más leves lo más óptimo es realizar un empaste y en los que se ha complicado más, llegando a afectar al nervio, el tratamiento más adecuado, es una endodoncia.

GINGIVITIS Y PERIODONTITIS:

Son las enfermedades más comunes en las encías. La gingivitis consiste en la inflamación de las encías debido a una serie de bacterias acumuladas en la boca. Si la gingivitis no se trata a tiempo, se puede convertir en periodontitis, que ataca a los tejidos que sujetan el diente y hace que se vaya desprendiendo poco a poco de la encía hasta incluso poder llegar a desprenderse totalmente.

La mala higiene dental está detrás de este tipo de enfermedades dentales, pero también afectan otros factores como el tabaco, estrés o enfermedades como la diabetes.

¿Cómo reconocer que estamos ante alguno de estos casos? Los síntomas más comunes son inflamación, sangrado, rojez y excesiva sensibilidad dental y en los casos más graves aparición de abscesos y movilidad en los dientes.

Los tratamientos variarán en función de la gravedad de la lesión, siempre supervisado por el odontólogo especialista en este campo.

MALOCLUSIÓN DENTAL:

La maloclusión dental consiste en una colocación o alineación incorrecta de los dientes superiores e inferiores, de forma que no se puede encajar correctamente la parte superior e inferior de la mandíbula.

Malos hábitos durante la infancia (chuparse el dedo hasta una edad avanzada, uso excesivo de chupetes y/o biberones), factores hereditarios o la costumbre reiterada de respirar por la boca suelen ser las causas más comunes que la provocan.

Existen distintos tipos de maloclusiones y los tratamientos suelen variar en función de la gravedad, aunque el más habitual es la ortodoncia.

Ante cualquier síntoma que te haga sospechar que puedes sufrir cualquiera de estas enfermedades dentales, ponte en contacto de inmediato con tu especialista, no lo dejes pasar, ¡¡cuida tu sonrisa, cuida tu salud dental!!