Malos habitos cuidado bucal

Malos hábitos para nuestra salud bucal

En nuestra vida diaria realizamos una serie de acciones que podríamos denominar como hábitos o costumbres que sin ser muy conscientes ejercen un efecto muy negativo sobre nuestra salud bucal.

Os contamos algunas de las más relevantes y que os recomendamos evitar en la medida de la posible.

Morderse las uñas.

Un mal hábito muy común que muchas veces empieza desde que somos muy pequeños.

¿Y sus efectos para nuestra dentadura? Pues desgaste dental, roturas, dientes astillados. En casos extremos se pueden producir otras patologías más complejas que pueden afectar a la mandíbula. Por otro lado las uñas son un foco de bacterias y al introducirlas en nuestra boca pueden provocar más fácilmente la aparición de caries.

Mala alimentación.

Que decir de la mala alimentación, que aparte de afectar a nuestro organismo en general, también puede incidir en nuestra salud bucal provocándonos la aparición de caries (alimentos con azúcares) o problemas periodontales (gingivitis)

Chupar cítricos.

Y siguiendo con temas de alimentación, otro considerado mal hábito para nuestra salud bucal tiene que ver con algo tan común como chupar o absorber cítricos de manera habitual, ya que los ácidos presentes en estos alimentos debilitan el esmalte dental.

Malos habitos cuidado bucal

 

Bebidas azucaradas en exceso.

Y ahora pasamos a las bebidas. Es consabido que las bebidas gaseosas o carbonatadas contienen gran cantidad de azúcar, y ya sabemos que el azúcar es muy nocivo para nuestra salud bucal y que ayuda muy mucho a que aparezcan caries.

Morder hielo.

¿Y quién no ha mordido alguna vez el hielo que nos han puesto en un refresco? Pues no lo debemos hacer más, ya que morder hielo nos puede producir roturas o fracturas en el esmalte o incluso en los dientes.

Cortar cosas con los dientes (utilizar los dientes como herramienta).

Otro hábito muy común que seguramente todos hayamos cometido alguna vez, es abrir con los dientes un objeto, en definitiva, utilizar los dientes como herramienta.

Cortar tapones de botellas, hilos, plásticos, envoltorios de golosinas…nos puede producir roturas y/o deterioro de nuestras piezas dentales.

Morder lápices o bolis.

Una manía bastante extendida que puede provocar daños y desgaste en el esmalte e incluso pequeñas fisuras o roturas en los dientes.

Malos hábitos salud bucal

Apretar demasiado fuerte a la hora del cepillado.

No es necesario ejercer demasiada fuerza con el cepillo a la hora de cepillarse los dientes, ya que puede provocar un efecto contrario al que deseamos.

Irritaciones de las encías o aumento de la sensibilidad en los dientes son algunos de los efectos negativos que esta costumbre nos puede acarrear.

Bebés: abusar del uso del chupete.

El que un bebé esté más tiempo del recomendado pediátricamente con el uso del chupete tiene ciertos riesgos como posibles problemas en la alineación de los dientes o malformaciones.

Piercing.

Los piercing no son un hábito o costumbre, cada uno elige libremente el colocárselos o no, pero aun así nos gustaría destacar los efectos negativos que pueden tener para nuestra salud bucal, ya que, en definitiva,  no dejan de ser cuerpos extraños colocados en nuestra boca.

¿Cuáles son esos efectos? Pues diversos, desde pequeñas infecciones hasta hemorragias, pasando por dolores y deformaciones. Y depende de cómo y dónde estén colocados también pueden dar lugar a fracturas o traumatismos.

Fumar.

Y en último lugar, aunque no menos importante, situamos el tabaco, ya que fumar no es que solo afecte a la salud bucal por la aparición de manchas u otro tipo de enfermedades mucho más graves, sino que es uno de los peores hábitos para la salud en general.